Desde el inicio de la humanidad, el cambio ha estado presente, bien sea en la naturaleza, en el clima, en nuestros propios cambios físicos y por su puesto en la forma de interactuar en una sociedad. La filosofía dice que el cambio es la contraparte de la quietud y la permanencia, pero la Psicología ve el cambio como un proceso adaptativo, una alteración en la dinámica propia de los individuos que se interpreta como el proceso de auto realización.